El American College of Sports Medicine (ACSM) confirma el auge de la longevidad activa en el fitness mundial en su último informe Top Fitness Trends 2026.
El nuevo informe del ACSM refleja un cambio significativo en el panorama mundial de la actividad física: los programas de ejercicio para adultos mayores se sitúan en la segunda posición mundial en el documento Top Fitness Trends 2026, solo por detrás de la tecnología wearable.
El ascenso ha sido constante en los últimos años. En 2022, el envejecimiento activo no figuraba en la lista de las 20 principales tendencias; pero en 2023 entró en el puesto 4; mientras que en 2024 y 2025 subió al 3. Ahora, para la edición de 2026, alcanza por primera vez la segunda posición mundial, consolidando su presencia entre las prioridades del sector del ejercicio y la salud.
El ejercicio para mayores, una tendencia que sigue creciendo
El informe, basado en una encuesta realizada a 2.000 profesionales del ejercicio, clínicos e investigadores de todo el mundo, destaca el papel creciente de los programas dirigidos a personas mayores.
Según el ACSM, el grupo de edad más representativo es la generación baby boomer, formada por 73 millones de estadounidenses que superarán los 65 años en 2030. El documento señala que, de acuerdo con el IHRSA U.S. Health & Fitness Consumer Report, los adultos de 65 años o más visitan los gimnasios y estudios con mayor frecuencia que cualquier otro grupo de edad.
Además, indica que los programas de baja intensidad, entrenamiento funcional o envejecimiento activo registran una participación más alta que aquellos etiquetados como fitness senior, lo que refleja un aumento sostenido del interés por el ejercicio orientado al bienestar y la funcionalidad.
Concretamente, la organización identifica tres elementos esenciales en este tipo de programas:
- Entrenamiento de fuerza, fundamental para preservar la masa muscular y prevenir la sarcopenia.
- Ejercicios de equilibrio, movilidad y control postural, que ayudan a reducir el riesgo de caídas.
- Actividad cardiovascular de bajo impacto, para mantener la capacidad cardiorrespiratoria y la salud general.
“La actividad física en mayores evidencia una mejora de la capacidad funcional en las actividades de la vida diaria y contribuye a la prevención y manejo de las enfermedades asociadas a la edad”, afirma la profesora Jennifer Turpin Stanfield.
“La población de adultos mayores será pronto la más grande de la historia de Estados Unidos y requerirá profesionales del ejercicio cualificados que ofrezcan programas seguros y eficaces para este grupo”, añade, por su parte, el editor jefe del ACSM’s Health & Fitness Journal, Paul M. Gallo.
La visión de TecnoSport
Para Andreu Fadó, CEO de TecnoSport, el reconocimiento del envejecimiento activo en el informe del ACSM refuerza una línea de trabajo que la empresa impulsa desde hace más de una década. “La longevidad activa se ha convertido en una prioridad mundial, tal como venimos diciendo desde TecnoSport desde hace más de una década”, apunta
“Ver cómo la ACSM refuerza esta línea de trabajo nos confirma que vamos en la dirección correcta. Pero, a la vez, nos recuerda algo esencial: la longevidad activa no se logra solo con máquinas o rutinas, sino que requiere de conocimiento y acompañamiento. Es responsabilidad de todos”, añade.
En el marco de esta línea de trabajo, TecnoSport ha lanzado el dossier Hacia una longevidad activa, que recoge la aplicación práctica de este enfoque, con contenidos sobre ciencia, prevención y salud funcional en el entrenamiento de fuerza para personas mayores.
